
Después de todo sé que nada es permanente y que al impaciente se le olvida la miel del presente. Nada es tan urgente, nada tan importante, nada merece más la pena que el instante que tenemos delante y el siguiente, y la oportunidad de hacerlo diferente.
o dios mio
ResponderEliminarme encanta
es genial de lo mejor que e leido en mucho tiempo
es tuyo o lo as cogio de algun sitio